Del trono como reina de belleza representando a su natal Venezuela, a las pasarelas y entre flashes modelando para importantes marcas de aquel entonces a lidiar con su valor más grande: sus valores, a una tierra tan inhóspita como Pakistán para dar herramientas de independencia económica a otras mujeres. Así han transcurrido los años para Cristal del Mar Montañez Arocha o como la conoce el mundo entero, simplemente Cristal Montañez, quien en 1978 esbozó alguna vez, querer ser presidente de Venezuela.

Quienes han trabajado con ella la describen como muy pero muy trabajadora, responsable, tenaz, alguien que no para hasta que conquista sus metas.

Cada oportunidad que ha tenido, la ha usado para ayudar a sus coterráneos, y tan es así que en diciembre de 1999 luego del trágico deslave que sufriera el estado Vargas, impulsa Bear Hugs for Venezuela, para amilanar el dolor de tantos niños que vivían tal horror.

Inclusive, tuvo que escoger en más de una oportunidad, entre darse gustos personales o aportar para la causa o plataforma venezolana donde estuviera involucrada y luchando.

Actualmente está avocada completamente a Hope for Venezuelan Refugees Project, proyecto éste que se dedica a alimentar a venezolanos conocidos como “caminantes” y que se encuentra ya en su sexta fase. Se enfoca este proyecto en mejorar la condición de malnutrición, así como de alimentar a refugiados y migrantes quienes se encuentran en una situación por demás vulnerable.

El testigo de fuerza y amor que recibió su abuela y entregó a su madre, lo recibió ella y así mismo lo ha pasado a sus hijos y nietos. Los valores que fueron sembrados en ella, para nada han pasado por debajo de la mesa.

En Hope for Venezuelan Refugees Project no solo alimentan personas, sino que alimentan las almas de quienes, por alguna razón u otra, les toca vivir esta experiencia, poco amable por decirlo de una generosa manera. Piensan en cada detalle, en el efecto que tendrá, y en que haya para todos, nadie queda por fuera cuando se trata de repartir alimentos, amor y un pedacito de país.

Lo que empezó como un proyecto que tentativamente duraría 6 meses, ya se encuentra en su sexta etapa, algo insostenible en el tiempo, pero con la tenacidad, constancia y esfuerzo en equipo de todas las manos y almas que componen esta iniciativa, nada es imposible. Para Cristal son ángeles vestidos de personas, en sus propias palabras.

A pesar de los obstáculos aún más grandes a sortear gracias al Covid-19, donde culminaron antes de empezar algunos proyectos e ideas, siguieron adelante, y para mediados del 2021 según cifras oficiales se habían ayudado a un estimado promedio mínimo de 578 mil personas.

Retirarse a disfrutar de su familia y cerrar la etapa de la filantropía no es una opción para Montañez, quien responde risueña que, si la llaman de mil proyectos más, a mil proyectos más se dedica, porque para ella el poder llevar un poco de amor y dignidad a los más necesitados siempre estará entre sus prioridades.

Por lo pronto Hope for Venezuelan Refugees Project continúa recorriendo el empedrado camino a seguir un día a la vez, con la esperanza de ayudar a tantos venezolanos, escapando de una amarga historia que al momento lleva 23 años y pocas esperanzas de que termine pronto la historia de terror de la nación de siete estrellas.

 

¡Hasta la próxima!

 

Asista al podcast con Crystal y Jennifer aqui: https://t.me/digitaldominium/1603

Vea los resultados concretos del proyecto Hope for the Venezuelan Refugees aqui: https://t.me/digitaldominium/1604

 

By: Jennifer Barreto-Leyva

CEO @politicaenfaldas & @politicsinskirtsAuthor | TV/radio host

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